Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como origen del mundo

Amor en Agrigento

Imagen
Francisco Brines, Palabras a la oscuridad (1966) (Empédocles en Akragas) Es la hora del regreso de las cosas, cuando el campo y el mar se cubren de una sombra lenta y los templos se desvanecen, foscos, en el espacio; tiemblan mis pasos en esta isla misteriosa. Yo te recuerdo, con más hermosura tú que las divinidades que aquí fueron adoradas; con más espíritu tú, pues que vives. Hay una angustia en el corazón porque te ama, y estas viejas columnas nada explican: Unos ardientes ojos, cierta vez, miraron esta tierra y descubrieron orígenes diversos en las cosas, y advirtieron que espíritus opuestos los enlazaban para que hubiese cambio, y así explicar la vida. Esta tarde, con los ojos profundos, he descubierto la intimidad del mundo: Con sólo aquel principio, el que albergaba el pecho, extendí la mirada sobre el valle; mas pide el universo para existir el odio y el dolor, pues al mirar el movimiento creado de las cosas las vi que, en un momento, se extinguían, y...

Arte Poética*

Imagen
Fernando Quiñones, Las crónicas inglesas (1980) Una noche, el viejo Caedmón, aquel que siempre se avergonzaba y rechazaba el arpa, al llegarle su turno de cantar, dejó la mesa, se fue a dormir a los establos para cuidar de las caballerías y en su sueño le dijo un hombre: "Cántame alguna cosa" "No sé cantar, por eso vine aquí" "Cantarás − le instó el otro − voy a decirte qué: el origen del mundo" Caedmón cantó y no sabía qué iba diciendo, nunca oyera hablar de aquello que nombraba, pero cantó y cantó entre el áspero olor de los caballos y el vaho acuchillado por el frío, y al despertar recordó el tema: la creación del mundo. Nunca llegó a leer. Los monjes de Hild le referían pasajes de los libros antiguos y Caedmón los rumiaba como un limpio animal y los hacía verso. Cantó así la venida del hombre, miles de nacimientos, de agonías, las migraciones, el Mar Rojo, hasta Cristo y sus enseñanzas antes de que la Iglesia las ajase. Así ...